Lecciones aprendidas en 18 años
Celebramos nuestro 18º aniversario con la satisfacción de haber acompañado a muchas empresas en la construcción de entornos laborales seguros y saludables. A través de una gestión integral de la salud ocupacional, hemos contribuido al bienestar de miles de trabajadores.
En este aniversario, revisamos las lecciones aprendidas a lo largo de estos años. Fruto de nuestra experiencia, hemos compilado este artículo para compartir contigo las mejores prácticas, estrategias y soluciones en materia de salud ocupacional.
Descubre cómo podemos ayudarte a construir un futuro más seguro y próspero para tu empresa.
- Existe un lazo lógico y fuerte entre las disciplinas de gestión de riesgos de salud (Higiene, Ergonomía y Gestión de Riesgos Psicosociales) y la Medicina Ocupacional. Por tanto, el trabajo entre estas áreas debe de ser lo más cercano posible. Hemos visto que la Gestión de Salud Ocupacional no siempre funciona bien cuando las disciplinas de gestión de los riesgos de salud están en otra área que no sea el área de salud. Ha tardado un poco que los médicos ocupacionales entendamos que los riesgos de salud tienen continuidad con los daños en la salud. Por ejemplo, la exposición a ruido termina en hipoacusia laboral o la exposición a polvo termina en Neumoconiosis. Incluso muchos médicos ahora hacen maestrías y otras especializaciones en Higiene, Ergonomía y Gestión de riesgos psicosociales porque necesitamos ver y controlar el panorama completo de cómo se generan las enfermedades ocupacionales.
- Evaluar la inclusión de pruebas en los exámenes médicos, cuyos resultados no se van a gestionar. Tener protocolos extensos con pruebas cuyos resultados no se gestionan, pueden representar un sobrecosto innecesario en el presupuesto de Salud Ocupacional. Por ejemplo, es típico incluir el perfil lipídico en los protocolos (colesterol, triglicéridos), sin embargo, los resultados anormales usualmente quedan resueltos con una interconsulta con el endocrinólogo que brinda un informe con indicaciones de tratamiento, ¿pero realmente el trabajador resuelve este problema?. No todas las empresas tienen programas de seguimiento para que estos trabajadores logren mejorar este indicador.
Otro ejemplo es incluir pruebas que nos brindan beneficio, como electrocardiogramas anuales en los trabajadores menores de 45 años, o con bajo riesgo cardiovascular, dado que en ellos no hay buena evidencia de la utilidad del electrocardiograma (Ref. US Task Force preventive Recommendations).
Por tanto, es importante que cada prueba que se incluye en el protocolo sea bien sustentada según las características de la población y el riesgo.
- La vigilancia médica de enfermedades crónicas es algo que puede distraer el foco de nuestro equipo de salud ocupacional. Los casos como hipertensión arterial, diabetes mellitus, hiperlipidemias, obesidad, entre otros, pueden ser derivados para que se vean en los establecimientos de salud privados o de EsSalud con calma ya que usualmente no son emergencias. En estos casos, las personas deben asumir la responsabilidad por su salud, siendo enfermedades comunes. Incluso existen programas en las EPS cubiertos al 100% donde se les realiza controles y seguimiento periódico (“Quererte Sano” de Pacífico, “Cuídate” de Rímac), así como en EsSalud específico para trabajadores (Programa “Mi salud Mi Vida”). Asumir este seguimiento y controles desde salud ocupacional puede distraer el foco de objetivo.
- Los casos de sospecha de enfermedad ocupacional deben de identificarse y documentarse anticipadamente. Las enfermedades ocupacionales deben despertar el mismo interés que los accidentes de trabajo. Los casos de sospecha deben de documentarse anticipadamente en especial la evaluación de riesgo de los puestos comprometidos en base a monitoreos de exposición (Higiene, Ergonomía y Riesgos Psicosociales). Esto permite 2 cosas: 1. Controlar el riesgo en estos puestos que pueden generar más enfermos ocupacionales y 2. Estar preparados para afrontar demandas con los sustentos necesarios.
- Es necesario empoderar a la línea de supervisión en Salud Ocupacional. El interés que tiene una supervisión para prevenir accidentes usualmente no es el mismo interés que para prevenir enfermedades ocupacionales. Esto puede deberse a: Falta de liderazgo en la gerencia para delegar esta responsabilidad, Falta de capacitación a la línea de supervisión específica para los riesgos de salud que manejan, Presupuesto insuficiente para tomar acción sobre los riesgos ocupacionales críticos para la salud.Mayor participación y visibilidad de los responsables de Salud Ocupacional.
Cerrando el círculo: Un futuro más saludable y seguro
Este aniversario es un punto de partida. Seguimos adelante con la firme convicción de que la salud y la seguridad son pilares fundamentales para el éxito empresarial. Invitamos a todas las empresas a unirse a este camino y a trabajar por un futuro donde la salud ocupacional sea una prioridad.
En Salus Laboris, estamos aquí para ayudarte a construir ese futuro.
¡Gracias por acompañarnos!